HOMENAJE AL MRH.·. DIEGO MARTINEZ BARRIO EN EL CEMENTERIO DE SEVILLA

Como ya viene siendo habitual, pasado día 1 de enero de 2010 e:.v:., varios hermanos de nuestro Taller acudieron al Cementero de San Fernando de Sevilla, para rendir homenaje al MRH.·. Diego Martínez Barrio con ocasión del aniversario de su fallecimiento. Del mismo modo, este acto se viene convirtiendo ya en una especie de tributo conjunto y sentido homeje de toda la Masonería Sevillana a tan insigne Hermano. Así, se dieron cita en el cementerio, Hermanos de la R:. Logia Itálica, la R:. Logia Obreros de Hiram y de la promotora del acto: la R:. Logia Mediodía.

Como en años anteriores, nuestro V:. M:. dio lectura a unas breves palabras que sirvieron de antesala a nuestra Cadena de Unión.

"Q:. H:.

Nos encontramos, este puñado de hermanos francmasones, nuevamente reunidos en torno a tus restos mortales, en un encuentro repetido cada año en la fecha en la que el Creador te llamó a su lado.

Es un encuentro al que nos convoca tu difuso recuerdo que los avatares de la Historia se empeñan en hacer desaparecer.

Sabemos que nuestros tiempos, los que nos ha tocado vivir, son diferentes en la forma a los que tuvistes que afrontar. Y nos consta, Q:.H:. que lo hicistes con la maestría que la sabiduría te otorgó. Tu vida, vivida plenamente en la honradez, en la honestidad y en la modestia, era fruto de una concepción resultado de aplicar la regla de las 24 horas en pos de ese ideal de autoconstrucción, ese ideal que marca nuestro comportamiento activo en el mundo que nos rodea, mundo que no nos es indiferente y que requiere el esfuerzo de cada uno, esfuerzo que se nos pide no de manera uniforme sino en diferentes intensidades y direcciones.

Debió ser, Q:.H:. muy alta la cima que alcanzastes, a tenor de la sabiduría que muestra tu vida.

Ha querido el Gran Arquitecto del Universo que tu marcha al Oriente Eterno coincida con el día primero del año, uno de esos momentos en el que nos detenemos momentáneamente para reflexionar sobre lo que estamos haciendo.

Me temo, Q:.H:., que la lucidez que alumbró tu camino sea ahora mucho más pálida. Me temo, Q:.H:. que la coherencia de nuestras acciones respecto a los ideales de nuestra Orden se encuentra más diluida. Me temo, Q:.H:. que nos queda por delante mucho trabajo para alcanzar esa natural fluidez y coherencia entre nuestro ideal y nuestra actuación.

Posiblemente, mas allá de un encuentro que honre tu figura, este encuentro tiene la Fuerza de contrastar con nuestro actual quehacer la Belleza de una obra bien hecha, fruto de la Sabiduría alcanzada por el trabajo honesto y sin descanso,.

Quisiera, Q:.H:. que al unirnos contigo en la Cadena de Unión, la más bella expresión de la Fraternidad, estos HH:. Francmasones, criaturas en pos de la Luz, rememoraran el compromiso, que tal vez ya en un día lejano, realizaran en su Iniciación, de trabajar sin descanso en la debastación de la piedra bruta, de amar y ayudar a los hermanos –veritas in caritate- y de construir un mundo mejor para todos.

Aspiramos Q:.H:. a que cuando el Supremo Hacedor nos llame a su lado, poderle llevar los talentos incrementados habiendo cumplido con fidelidad la misión para la que estamos llamados.

Que así sea.

QQ:.HH:. Dejemos paso al Silencio, formemos la Cadena de Unión.