HOMENAJE AL MRH.·. DIEGO MARTÍNEZ BARRIO
El pasado día 1 de enero de 2009, varios hermanos de nuestro
Taller acudieron al Cementero de San Fernando de Sevilla, para rendir homenaje
al MRH.·. Diego Martínez Barrio con ocasión del aniversario de su fallecimiento,
junto con HH. de otras Logias y Obediencias como ya viene siendo tradición.
Siendo mediodía punto, y tras depositar un ramo de flores ante
su sepultura, se guardaron unos minutos de respetuoso silencio, tras los cuales
nuestro VM.·. pronunció las siguientes palabras:
“ M.·. R.·. H.·. P.·. G.·. M.·.
Aquí
estamos, un año más, a la hora en que los masones acostumbramos a iniciar los
trabajos, para recordar a nuestro querido H. Diego y con él a de todos los HH.
muertos en el exilio del desarraigo, en la soledad del abandono, en los
paredones de la vergüenza, en la guerra y en la posguerra, pero nunca en el
olvido de quienes fuimos sus HH. y hoy nos enorgullecemos de considerarnos como
tales.
No estamos
aquí querido H. para recordar tu vida pública, para recordar que fuiste concejal
del Ayuntamiento de Sevilla, Diputado a Cortes, Ministro de Comunicación y de
guerra, Presidente de Gobierno, Presidente de las Cortes, ni siquiera estamos
aquí para recordar que fuiste Presidente de la Segunda República en el exilio,
en ese exilio tan duro y amargo.
Estamos
aquí querido H. Diego para recordarte como uno de los nuestros, para acompañarte
en este día como un insigne masón, como Gran Maestre la Gran Logia Simbólica
Regional del Mediodía, Gran Maestre Nacional del Gran Oriente Español y
Presidente de honor de la Liga de los Derechos del Hombre.
Quedado
H., queridos HH., es costumbre iniciar cada nuevo año formulando un compromiso y
es ya costumbre en la masonería sevillana iniciar cada año asumiendo ante ti y
en tu compañía, el compromiso de trabajar guiados por tu presencia y tu ejemplo.
Cuando,
en los últimos años de vida y consumido por la penuria económica en la que
viviste, un grupo de viejos republicanos hicieron una colecta para socorrerte,
tú la rechazaste diciendo, que la única ayuda que aceptabas era la de tus HH.
masones, pues era la única que se hacía desde el corazón y sin pedir nada a
cambio.
Aquí
estamos querido H. masones de distintas Logias, de distintas Obediencia, de
distintos sensibilidades, asumiendo para este nuevo año el compromiso de vivir
la masonería, tu masonería, la nuestra, la de todos, como un autentico
compromiso de vida y te agradecemos el ejemplo al cual siempre podremos volver
nuestra mirada.
Únete a
nosotros querido H. en una fuerte e indestructible cadena de unión que una a
todos los HH. con independencia de su origen o su rito y que una al mismo tiempo
a los HH. de aquí con los que estáis en el Oriente Eterno.
Formemos
la cadena HH.”
Acto seguido, se formó la Cadena de Unión, que quedó enlazada
simbólicamente con las manos del Rh.·. Diego Martínez Barrio, tras la cual se
fueron retirando los hh.·. participantes.